| Yashica Reflex
Autofoco
Aunque el principal motivo por el que he escrito está página es sobre
todo sentimental, he observado que existe muy poca información de estas cámaras en internet,
y quiero contribuir con mi experiencia y los datos que he recopilado. Ya que fué mi primera cámara autofoco, y que me aportó
mucho en mi afición a hacer fotos. Intentaré ir ampliando esta página en la medida en que mi escaso tiempo libre y mis posibilidades me lo permitan.
Lo último que he averiguado es la existencia de un modelo que sólo se comercializó en Japon. Se trata de la "Kyocera 210AF",
y si quereis algo de más información, podeis encontrarla picando en la ficha de abajo.
 

Mis experiencias con cámaras reflex, hasta aquel momento,
se limitaban a la Fujica ST-801 de mi padre y a la Zenit-11 de un
amigo, por lo que tener en mi manos, y de mi propiedad, una cámara
que podía enfocar de forma automática era una autentica
satisfacción.
El tiempo fué pasando y la cámara realmente me ha
dado muy buenas fotos y su manejo y acabado me gustaron siempre,
pero Yashica no cuajó en este mercado como Canon y Nikon,
y ampliar el sistema se convirtió en un dolor de cabeza.
Todo esto cambió con Internet. Aunque no es un sistema muy
popular y haya muy poca información en la red, lo cierto
es que puede encontrarse casi de todo a unos precios mucho más
bajos que el de las cámaras actuales que además están
fabricadas con materiales mucho peores ( o al menos a mi entender,
menos nobles).
Creí durante algún tiempo que el primer modelo de
la serie que sacó Yashica fué el que me regalaron,
pero no, pese a su numeración, la 230AF salió a la
luz 9 meses antes. Fué en Febrero de 1987, casi dos años
más tarde de que lo hiciera la primera reflex autofoco de
la historia, la Minolta Dynax 7000 (Maxxum en otros países).
A final del 87 salió la 200AF, en el 91 la 270AF y por último
la 300AF en el 93.

La 200-AF es una cámara muy bien construida y diseñada,
aunque sin grandes pretensiones para el fotógrafo creativo.
Está orientada al aficionado y le faltan prestaciones para
ser la cámara ideal. No obstante, es lo que necesita la mayoría
para hacer fotos de la familia y de las ocasiones especiales.
- La información en el visor es mínima, la básica
para saber que no lo estás haciendo mal. Sólo se
pueden ver los datos de exposición en un display LCD externo.
- El autofoco es lento y necesita mucha luz. Lo normal en los
comienzos de esta tecnología.
- No dispone de flash incorporado. El flash externo no es TTL,
pero si incorpora un sistema efectivo denominado CPU-matic.
- Compensación de la exposición no disponible.
Las distintas situaciones de exposición deben manejarse
con el bloqueo de exposición (AE-LOCK) apuntando a las
zonas que nos interesen.
Sin embargo algunas cosas si son realmente atractivas, como la
posibilidad de intercambiar las pantallas de enfoque, de disparar
automáticamente por pre-enfoque (Trap-Focus), y su buen acabado
robusto y agradable.
En el modelo más avanzado, el 230-AF, parece que la firma
japonesa intentó acercarse a un público más
exigente. También parece que necesitaba abaratar costes de
producción porque esta cámara se nota que está
peor acabada y que sus materiales son de peor calidad. Quizás
sea sólo la apariencia que da el cambio del negro por un
gris nada atractivo. Lo cierto es que este modelo está lleno
de avances:
- La información en el visor es muy completa. Valores de
exposición, de enfoque, de modo y carga del flash.
- Dispone de flash incorporado a medias. Es un flash desmontable
un tanto engorroso pero práctico. Dispone ya de un flash
externo TTL, con iluminador para ayuda del autofoco en ambientes
de poca luz.
- Compensación de la exposición disponible y ajustable
entre -4 y +4 en pasos de 1/3
- Medición ponderada al centro y también puntual.
- Sin embargo el autofoco sigue siendo lento.
Este modelo es mi preferido, y el más aconsejado para fotografía
más seria, pero reconozco que el anterior tiene mucho más
encanto y presencia.
Puedes encontrar un manual en
butkus.org
Según la revista Popular Photography, estos modelos de Yashica
se encuadran en la categoría de "entry level",
es decir, el nivel más bajo, menos exigente de aficionado,
mi opinión es radicalmente distinta ya que no tiene en consideración
la calidad de sus ópticas y las particularidades y posibilidades
del sistema. Al menos el modelo 230AF bien merece situarse entre
las reflex de nivel medio o avanzado para su época.
Unos años más tarde, Yashica volvió al concepto
original de cámara para aficionado y sacó el modelo
270AF, también llamado 230AF-Super en el mercado americano.
La información en el visor vuelve a ser la de antaño,
pero ahora recupera su calidad de acabado e incorpora un práctico
flash integrado.
El autofoco es bastante más rápido y dispone de posibilidad
de compensar la exposición, aunque no permite usar flash
externo con medición TTL.
Es una cámara que recuerda mucho a la primitiva 200AF, con
claras ventajas tecnológicas, pero algo más voluminosa.
El último modelo de la serie y que significó el final
de la historia fue el 300AF. No he llegado a tener en las manos
una de éstas, pero por lo que sé, varía poco
de la anterior. Ofrece la posibilidad de controlar el zoom desde
el cuerpo, con los objetivos "Power zoom", pero el resto
de las funciones son las mismas o si acaso con un pequeño
recorte.
No es fácil encontrar la 300AF a buen precio. Hace menos
de 10 años que empezó a venderse y hasta hace poco
todavía había algunas en tiendas. Tendremos que esperar
a que sus dueños quieran pasar a digital para poder probar
una de éstas.
El principal problema de estas cámaras radica en su montura.
El número de objetivos disponibles es muy limitado, si se
compara con cualquiera de las principales marcas (Canon, Nikon,
Minolta y Pentax). Kyocera, el fabricante de Yashica, puso a la
venta un adaptador para poder hacer uso de los objetivos Contax
y Yashica con montura manual, que son muchos, variados y de gran
calidad. Sobre todo los renombrados Carl Zeiss y su afamado revestimiento
T*. Además, este adaptador permite usar el autofoco con objetivos
manuales (!).
Esta solución no terminó de cuajar, ya que dada la
incompatibilidad de ambas monturas y la función de enfoque
automático, incorpora elementos ópticos móviles
que además de interferir con algunos de los objetivos más
angulares, multiplica la focal por 1,6. De esta forma, el adaptador
se demuestra muy útil con las focales largas, pero para los
gran-angulares sirve para muy poco.
Si queremos hacer fotografía gran-angular nos tendremos
que conformar con el AF28 y el AF24. En mi opinión son más
que suficientes, ya que la mejor forma de hacer este tipo de fotografía
no es precisamente con cámaras reflex, sino con cámaras
como la Contax G1 o G2, las Leica M, o las Voigtländer Bessa.
Las mejores combinaciones a mi alcance con este adaptador denominado
"AF Converter x1.6" , han sido usándolo con el
Tele-Tessar 200/3.5, y con el macro Elicar V-HQ 90/2.8.
Prácticamente he probado todos los objetivos en montura
Yashica, incluso los que fabricó Sigma. Sólo me faltan
los Power-Zoom, el AF35-105, y el Sigma Tele AF 400/5,6, si bien
este último parece que es mediocre.
Relación de objetivos disponibles
AF 24/2,8
AF 28/2,8
AF 50/1,8
AF 60/2,8 macro
AF 28-70/3,5-4,5
AF 28-70/3,5-4,5 Power Zoom
AF 28-85/3,5-4,5
AF 35-105/3,5-4,5
AF 35-70/3,3-4,5
AF 70-210/4,5
AF 70-210/4-5,6 Power Zoom
AF 75-300/4,5-5,6
Otra particularidad de las Yashica AF es su compatibilidad con
algunos accesorios de Contax. Permite el uso del mismo cable disparador,
y de visores especiales (en ángulo recto "right-angle
finder-C , y de aumentos "magnifier F-2")
Otros accesorios son:
AF Extension Tube MA-8.5
Focusing Screens--FA-4, FA-6 and FA.51 >
Data Back DA 1
Flash CS-250AF
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