Internet revoluciona la Fotografía

La revolución de Internet ha afectado a casi todos los ámbitos de nuestra vida, facilitando la búsqueda de información y el intercambio de ideas, pero en particular para la fotografía ha supuesto un fuerte impulso. En primer lugar, si no se concibe una revista sin fotos, tampoco se suelen encontrar páginas web sin imágenes.

— La necesidad de disponer de imágenes crece como crecen los sitios de Internet, lo cual crea más oportunidades para los que quieren publicar sus fotos.

— Las posibilidades de mostrar las fotos a otros, y no sólo a amigos y familiares, trasciende las fronteras. Cada vez podemos contemplar más y mejores fotos sin salir de casa. Los mejores autores nos muestran sus obras en su web.

También, las fotos de familia, las fotos de bodas o de otros eventos pueden consultarse y en los sitios adecuados encargar copias on-line.

— Cuando un tema nos interesa o nos intriga saber cómo funciona, se mantiene o se repara algo, ya no es una tarea insufrible la búsqueda de información. Es posible encontrar temas desarrollados por especialistas, así como el uso de técnicas específicas y manuales de usuario o de reparación. O, en cualquier caso, podremos encontrar quién vende libros o manuales de los temas deseados. Por último, siempre podremos consultar foros de lo que nos interesa y esperar que algún alma caritativa nos ayude.

— Para aquellos que no se resignan a dejar su sistema (cámara, objetivos y accesorios), ya obsoleto y que el fabricante no mantiene, es posible con mayor facilidad sustituir aquello que se ha roto, o aquello que en su día tenía un precio inalcanzable. Todo aquel material muy difícil de localizar, a través de tiendas del sector, es muy posible que alguien lo desee vender (o comprar) en alguna parte del mundo.

— La unión de las facilidades de búsqueda y de compra-venta estimula enormemente la afición de coleccionar. En concreto, los artículos antiguos de fotografía reúnen muchos requisitos para esto. Se pueden usar y disfrutar, además de exponer o enseñar a los amigos y, también en muchos casos, se revalorizan y permiten la inversión.