|
Gran angular
Uno de los campos dónde todavía la película
aventaja claramente a la tecnología digital es el de la fotografía
angular extrema. El pequeño tamaño de los CCD hacen
difícil de incorporar ópticas con estas características.
Hasta la salida reciente al mercado de la Contax N digital, todas
las reflex digitales de objetivos intercambiables aumentaban la
focal hasta en un 50% más.
Y si esto ocurre en el campo profesional, en el de aficionados,
el panorama es todavía peor. Es difícil de encontrar
cámaras por debajo de 30 mm de focal (hablando en equivalencia
con las focales de 35 mm). La solución que ofrecen es la
de añadir unos convertidores que se acoplan en el frontal
de la óptica y que siempre degradan la calidad de la imagen.
También queda la posibilidad de pegar digitalmente
varias fotos a manera de un mosaico, pero el trabajo necesario para
obtener una imagen con calidad, comparable al de una foto tradicional
con un angular decente, es enorme y, además, los buenos resultados
no están garantizados.
La fotografía de gran angular extrema que puede conseguirse
con cámaras de visor directo no tiene punto de comparación
con todo lo dicho anteriormente. Existen objetivos de hasta 12 mm
que no pierden sus características de rectilineidad,
es decir, no muestran la típica deformación de ojo
de pez.
No he podido probar el afamado Hologon 16 mm f8 para la Contax
G1, aunque incluso lo tuve en las manos, pero su precio de ocasión
superaba el precio de muchas trimegapixel y algún que otro
equipo completo reflex de aficionado. Tampoco están a mi
alcance los objetivos de Leica, tales como los Super-angulon y Elmarit
de 21 mm.
Para los que sólo pueden hacer un pequeño esfuerzo
económico, sí puedo opinar del Russar, también
conocido como MR-2 20mm f5.6, que fabricaron los soviéticos
con montura de rosca M39 (o LTM Leica Threaded mount) y que, por
tanto, puede utilizarse sobre muchas cámaras clásicas.
 
Otra alternativa que ya he podido probar
es la que ofrece Voigtländer. Son cámaras de nuevo diseño aunque
con los mismos viejos conceptos de las telemétricas de antes. La
primera de todas fue
la Cosina 107SW rebautizada como Voigtländer Bessa L, con un
abanico de excelentes ópticas. Le siguió la Bessa-R y
posteriormente cambiando de montura (bayoneta Leica M), la Bessa-T y
la Bessa-R2.
Aprovecho además la ocasión para mencionar que es
este último fabricante el que está ofreciendo los
más variados y económicos objetivos de este tipo,
sin que por ello la calidad se resienta. Los 12/5.6 Ultra Wide
Heliar,
15/4.5 Heliar, 21/4 Color-Skopar, el 25/4 Snapshot-Skopar, el 28/1.9
Ultron Aspherical, y el 28/3.5 Color-Skopar realmente merecen una
buena sesión de fotos.
Precisamente con el 21/4 Color-Skopar me
aventuro a lanzar un pequeño reto a los usuarios de cámaras
digitales. Ando algo desconectado de los últimos avances pero me
pregunto si es posible conseguir con una digital por debajo de los
500€ una imagen como la mostrada abajo. Primero conseguir que
entre la Giralda entera en el plano, y segundo mantener el grado de
detalle que puede observarse en la ampliación.
Película Fuji Astia escaneada a 2820 dpi
(detalle).
Otras recomendaciones con menor cobertura angular, pero de gran
calidad, son el Biogon 28mm f2.8 de Contax, para los que puedan
permitirse una G1 (o una G2) y el Orion-15 28mm f6 también
con montura LTM.
Con el Biogon de Contax he tenido muy
buenas experiencias. No necesita visor externo, formando una
combinación muy compacta sobre todo con el cuerpo Contax-G1.
Excelente para llevar a cualquier sitio.

La foto siguiente está tomada con este
objetivo y utilizando película diapositiva Fuji Provia.

La parte trasera del objetivo
se acerca y mucho al plano del obturador, por lo que este diseño
es inviable para una reflex, dónde el espacio ocupado por el espejo
es un verdardero inconveniente para los gran-angulares de este tipo.
Contax ha sabido proteger el
vidrio que sobresale por detrás con dos salientes que lo hacen menos
vulnerable que los anteriores homónimos (35/2,8 y 21/4,5) que aparecieron
en 1951 para la Contax- IIa, y que sus copias rusas "Jupiter-12".
Todos
ellos son magnificos objetivos, para seguir siendo utilizados aún
hoy en día. Y ahora incluso sobre cámaras "modernas" como
la Bessa-RC con la montura de las viejas Contax (!).
|