Formato medio asequible

En estos tiempos de tecnología digital y fotografía instantánea, parece difícil encontrar motivos para usar formatos de película poco conocidos por el aficionado. Hay muchos motivos para seguir usando película y cámaras convencionales, y aunque no me parece éste el lugar para continuar un debate tan manido, si creo que hay una nueva razón para usar formatos mayores de película. La continua aparición de escáneres de sobremesa con adaptadores para transparencias con cada vez mejores prestaciones y menores precios, están facilitando al aficionado con pocos medios, la entrada en un campo tradicionalmente reservado a los profesionales.

El coste de revelar el negativo solamente sin encargar copias es suficientemente bajo como para que escaneando el negativo en casa se obtengan muy buenos resultados. Esta tecnología realmente “al alcance de todos”, puede lanzarnos a la búsqueda de un equipo de formato medio a la medida de nuestras necesidades y de nuestro presupuesto.

Incluso con el nivel más bajo de presupuesto no hay demasiados problemas de introducirse en el formato medio. Existen muchos modelos de plástico, y baquelita muy simples que fueron diseñados y construidos para un público aficionado que pronto se dejó convencer por las ventajas del formato menor de 35mm. Son las AGFA Clack, la Druopta Corina o la más antigua Pioneer, la Diana o su hermana moderna la Holga-120, que pueden encuadrarse dentro de las denominadas “de juguete” que pese a su simplicidad y sus limitaciones de uso están dando lugar a que muchos la usen como instrumento de una nueva fotografía creativa de indudable atractivo. O si no visiten la página de http://zike.com/ . Aunque con un concepto diferente, también podemos encuadrar en este nivel de presupuesto a la Lubitel.

Con algo más de presupuesto están algunas cámaras de fuelle que nos ofrecen un negativo de hasta 6x9 y algunas reflex de doble objetivo que en algunos momentos fueron tan populares......


Las reflex “profesionales” de la antigua URSS: Salut, Kiev-88, Kiev-6 y Kiev-60 (Estas últimas procedentes de la precursora Praktisix y Pentacon-6. Todas ellas son unas buenas alternativas relativamente económicas a las cámaras de los profesionales. La mayor ventaja de estos sistemas es la compatibilidad con una gama de objetivos muy amplia de precio asequible y de excelente calidad óptica.
Básicamente la misma montura de bayoneta está presente en la Kiev-60, Pentacon-6, Exakta-66 y modelos derivados, mientras que la Kiev-88 y Salut disponen de una montura similar de rosca corta no del todo compatible.

El sistema de accionar el diafragma es diferente y aunque los objetivos de ambas cámaras pueden intercambiarse se necesita accionar el diafragma manualmente. En la Salut, los objetivos tienen un sistema de preset que obliga a colocar en su posición original tras cada disparo.

Las Japonesas de los años 70. Kowa, Bronica, Mamiya y un largo etcétera son cámaras muy fiables y robustas. Paradójicamente, en mi opinión, Suelen acabar siendo peor compra. Mientras que las cámaras rusas suelen haber sido fabricadas no hace demasiado tiempo, las Japonesas de esa época vienen normalmente de un largo período de inactividad. Además los vendedores del Este suelen revisar y ajustar los equipos antes de venderlos y no les cuesta demasiado ya que existe mucho personal especializado y de bajo coste dispuesto a hacer el trabajo.

Sistemas modernos de segunda mano. Dada la gran cantidad de profesionales que se han pasado al digital y que han dejado de lado sus equipos de formato medio, últimamente se ofrecen muy buenas cámaras a precios inimáginables hace unos años. Muchas de ellas están bastante usadas, pero a pesar de ello, dada la fiabilidad de los diseños y materiales que se utilizan en el campo profesional, no suelen dar problemas.