Consejos Básicos

No era mi intención que mis consejos básicos fueran las indicaciones que aparecen en los sobres de revelado que entregan las tiendas con las copias y que parecen más bien instrucciones de uso de un medicamento. Pero como recompensa a aquellos principiantes que han entrado en este sitio buscando esta lista, la incorporo como prólogo.

  1. Elija la sensibilidad de la película de acuerdo con el tipo de fotos. Para interiores o poca luz use películas de ISO 400 a 1.600 o bien flash. Para playa, ciudad o montaña use películas de ISO 100 o 200.

  2. Las mejores horas para hacer fotografías de exteriores son al principio y al final de un día soleado. En días lluviosos o nublados también se pueden conseguir excelentes resultados.

  3. Si desea fotografiar un paisaje, busque en el encuadre motivos en primer plano para dar mayor profundidad.

  4. Si va a hacer un retrato procure que el fondo no sea llamativo.

  5. Recuerde que el formato horizontal da impresión de amplitud y el vertical profundidad.

  6. En la mayoría de las ocasiones es mejor situar al sujeto a un lado y no en el centro.

  7. Los flash incorporados en las cámaras no admiten su uso a más de 3 metros y menos de 1,30 metros.

  8. Si va a hacer fotos a contraluz y desea eliminar sombras y destacar detalles, utilice el flash.

  9. En los retratos de perfil, deje más espacio delante del rostro para conseguir el mejor efecto.

  10. Es mejor hacer las fotos a niños desde su misma altura, ya que desde arriba quedan desproporcionados.

  11. Antes de introducir el carrete en la cámara, asegúrese que está limpia y funciona correctamente.

  12. No tenga la película más de un mes dentro de la cámara.

Conoce bien tu equipo.

No sólo te evitarás grandes decepciones sino que podrás obtener resultados predecibles. Es preciso conocer la limitaciones de nuestro equipo para sacarle el máximo partido. Además de practicar mucho, es conveniente leerse bien los manuales aunque parezca que todos los controles son claros y evidentes, casi siempre hay alguna sorpresa escondida en las páginas de nuestro manual.

Conociendo bien nuestro equipo, dónde está cada palanca, cada dial, y para qué sirve, hacer buenas fotos se convierte en algo natural. Esos “momentos decisivos” se captan tal como se presentan. El acto fotográfico se confunde con la mirada.

Incluso conociendo bien el equipo, hay muchas veces que se cometen fallos tontos. Por eso, ya me he acostumbrado a repasar todo de forma metódica cada vez que cambia algo mientras tomo fotos. ¿Quién no ha hecho fotos con flash a velocidades superiores a las de sincronismo o usar un angular con el flash en “tele”?. ¿Quién no se ha dejado puesta la tapa en el objetivo disparando con una cámara de visor directo?¿ Y terminar un carrete de Velvia (ISO 50) a ISO 400?

En los momentos especiales no hagas experimentos.

Viajar al otro lado del mundo con un objetivo recién comprado, o hacerle las fotos de boda a un amigo con una película que nunca has usado, no son muy buenas ideas. No importa que el mejor experto te lo haya recomendado, simplemente puede que no funcione para ti, para el tipo de fotografía que te guste hacer. Los resultados a obtener son bastante predecibles, una vez que se practica y se conoce cómo manejar todas la variables para conseguir lo que queremos. Si no practicamos y experimentamos antes, lo más seguro es que consigamos otra cosa.

No será la primera vez que me digan que hago demasiadas fotos y que lo que hago no tiene sentido. Para mí, es la mejor forma de mejorar y de aprender lo que no está en los libros.

No mitifiques los modos de medición de tu cámara.

Hay muchas razones por las que no me gustan los modos matriciales e inteligentes de las cámaras, como tampoco me gusta el modo “program”. Necesito saber qué estoy haciendo y no quiero que la máquina “piense” por mí. Quizás los dispositivos de que disponen y los algoritmos que usan sean infalibles, pero lo que sí es seguro es que no saben que tipo de foto quiero hacer.

En la mayoría de las ocasiones, usando película negativa, la medición de la luz no es nada crítica. Es más, ni siquiera necesitas fotómetro si ya estás habituado a distinguir las distintas situaciones de luz ambiental (método de f16@1/ISO en exterior soleado). Pero cuando usas película diapositiva, o la escena tiene mucho contraste, sólo tú sabes si pretendes obtener detalles en las luces, o no.

Usa el sentido común.

Este consejo no tiene mucho que ver con hacer fotos, sino con tu seguridad. Un poco de sentido común y hacer caso a tus instintos no vienen mal cuando te paseas con tu cámara, aunque vayas acompañado. No siempre es fácil saber en qué situaciones es mejor guardar la cámara o quitarse de en medio.

Muchas personas ni siquiera se dan cuenta que están en un suburbio no recomendable, que le están haciendo fotos a una instalación militar o a un secreto industrial. En mi opinión, es conveniente ser un poco conservador en este sentido y, mucho más, en los sitios y países que no se conoce. Hacer fotos en una playa o incluso en un parque con niños jugando puede ser problemático.

Práctica y observación.

La práctica no sólo se realiza con la cámara en la mano. A veces me sorprenden los resultados que he podido conseguir a base de observar un sitio repetidas veces sin llevar mi cámara. Al volver con ella en el momento oportuno, todo parecía estudiado de antemano (los encuadres, los puntos de vista, los filtros) y eso facilitaba enormemente las tomas.

Convertirse en un observador con mirada fotográfica, encuadrando con las manos, buscando el atractivo de la luz en cada momento, puede resultar algo obsesivo. Tampoco se trata de eso. Cada lugar y situación invitan a cosas diferentes, pero el paseo de ocio, la atención curiosa del turista, son totalmente compatibles con la observación y análisis de la escena, que van dejando huella en nuestra forma de ver.

Aprende a ver cómo la película

La película no puede en muchos casos captar la escena tal como la vemos, ya que no puede reproducir los grandes contrastes. Esta es una de las cosas que más defrauda al recoger las copias.

Una forma de solucionar este problema es entrecerrar un poco los ojos al mirar la escena. Se perderán los detalles en las sombras, mientras que las altas luces seguirán brillando. Si esa escena funciona bien así, seguro que saldrá bien en tu negativo.

Más difícil es intentar “ver” la escena como la película blanco y negro. Hacerse una idea de cómo se convierten los colores en grises requiere concentración y mucha práctica. También requiere práctica el uso de filtros para oscurecer o aclarar determinados colores. Básicamente, para aclarar un color hay que usar filtros de colores similares y para oscurecerlo se usan filtros de colores complementarios. Se pueden ver los efectos en los colores básicos en la tabla siguiente: