| Consejos Básicos
No era mi intención que mis consejos básicos fueran
las indicaciones que aparecen en los sobres de revelado que entregan
las tiendas con las copias y que parecen más bien instrucciones
de uso de un medicamento. Pero como recompensa a aquellos principiantes
que han entrado en este sitio buscando esta lista, la incorporo
como prólogo.
- Elija la sensibilidad de la película de acuerdo con el
tipo de fotos. Para interiores o poca luz use películas
de ISO 400 a 1.600 o bien flash. Para playa, ciudad o montaña
use películas de ISO 100 o 200.
- Las mejores horas para hacer fotografías de exteriores
son al principio y al final de un día soleado. En días
lluviosos o nublados también se pueden conseguir excelentes
resultados.
- Si desea fotografiar un paisaje, busque en el encuadre motivos
en primer plano para dar mayor profundidad.
- Si va a hacer un retrato procure que el fondo no sea llamativo.
- Recuerde que el formato horizontal da impresión de amplitud
y el vertical profundidad.
- En la mayoría de las ocasiones es mejor situar al sujeto
a un lado y no en el centro.
- Los flash incorporados en las cámaras no admiten su
uso a más de 3 metros y menos de 1,30 metros.
- Si va a hacer fotos a contraluz y desea eliminar sombras y
destacar detalles, utilice el flash.
- En los retratos de perfil, deje más espacio delante
del rostro para conseguir el mejor efecto.
- Es mejor hacer las fotos a niños desde su misma altura,
ya que desde arriba quedan desproporcionados.
- Antes de introducir el carrete en la cámara, asegúrese
que está limpia y funciona correctamente.
- No tenga la película más de un mes dentro de
la cámara.
Conoce bien tu equipo.
No sólo te evitarás grandes decepciones sino que
podrás obtener resultados predecibles. Es preciso conocer
la limitaciones de nuestro equipo para sacarle el máximo
partido. Además de practicar mucho, es conveniente leerse
bien los manuales aunque parezca que todos los controles son claros
y evidentes, casi siempre hay alguna sorpresa escondida en las páginas
de nuestro manual.
Conociendo bien nuestro equipo, dónde está cada palanca,
cada dial, y para qué sirve, hacer buenas fotos se convierte
en algo natural. Esos momentos decisivos se captan tal
como se presentan. El acto fotográfico se confunde con la
mirada.
Incluso conociendo bien el equipo, hay muchas veces que se cometen
fallos tontos. Por eso, ya me he acostumbrado a repasar todo de
forma metódica cada vez que cambia algo mientras tomo fotos.
¿Quién no ha hecho fotos con flash a velocidades superiores
a las de sincronismo o usar un angular con el flash en tele?.
¿Quién no se ha dejado puesta la tapa en el objetivo
disparando con una cámara de visor directo?¿ Y terminar
un carrete de Velvia (ISO 50) a ISO 400?
En los momentos especiales no hagas experimentos.
Viajar al otro lado del mundo con un objetivo recién comprado,
o hacerle las fotos de boda a un amigo con una película que
nunca has usado, no son muy buenas ideas. No importa que el mejor
experto te lo haya recomendado, simplemente puede que no funcione
para ti, para el tipo de fotografía que te guste hacer. Los
resultados a obtener son bastante predecibles, una vez que se practica
y se conoce cómo manejar todas la variables para conseguir
lo que queremos. Si no practicamos y experimentamos antes, lo más
seguro es que consigamos otra cosa.
No será la primera vez que me digan que hago demasiadas
fotos y que lo que hago no tiene sentido. Para mí, es la
mejor forma de mejorar y de aprender lo que no está en los
libros.
No mitifiques los modos de medición de tu cámara.
Hay muchas razones por las que no me gustan los modos matriciales
e inteligentes de las cámaras, como tampoco me gusta el modo
program. Necesito saber qué estoy haciendo y
no quiero que la máquina piense por mí.
Quizás los dispositivos de que disponen y los algoritmos
que usan sean infalibles, pero lo que sí es seguro es que
no saben que tipo de foto quiero hacer.
En la mayoría de las ocasiones, usando película negativa,
la medición de la luz no es nada crítica. Es más,
ni siquiera necesitas fotómetro si ya estás habituado
a distinguir las distintas situaciones de luz ambiental (método
de f16@1/ISO en exterior soleado). Pero cuando usas película
diapositiva, o la escena tiene mucho contraste, sólo tú
sabes si pretendes obtener detalles en las luces, o no.
Usa el sentido común.
Este consejo no tiene mucho que ver con hacer fotos, sino con tu
seguridad. Un poco de sentido común y hacer caso a tus instintos
no vienen mal cuando te paseas con tu cámara, aunque vayas
acompañado. No siempre es fácil saber en qué
situaciones es mejor guardar la cámara o quitarse de en medio.
Muchas personas ni siquiera se dan cuenta que están en un
suburbio no recomendable, que le están haciendo fotos a una
instalación militar o a un secreto industrial. En mi opinión,
es conveniente ser un poco conservador en este sentido y, mucho
más, en los sitios y países que no se conoce. Hacer
fotos en una playa o incluso en un parque con niños jugando
puede ser problemático.
Práctica y observación.
La práctica no sólo se realiza con la cámara
en la mano. A veces me sorprenden los resultados que he podido conseguir
a base de observar un sitio repetidas veces sin llevar mi cámara.
Al volver con ella en el momento oportuno, todo parecía estudiado
de antemano (los encuadres, los puntos de vista, los filtros) y
eso facilitaba enormemente las tomas.
Convertirse en un observador con mirada fotográfica, encuadrando
con las manos, buscando el atractivo de la luz en cada momento,
puede resultar algo obsesivo. Tampoco se trata de eso. Cada lugar
y situación invitan a cosas diferentes, pero el paseo de
ocio, la atención curiosa del turista, son totalmente compatibles
con la observación y análisis de la escena, que van
dejando huella en nuestra forma de ver.
Aprende a ver cómo la película
La película no puede en muchos casos captar la escena tal
como la vemos, ya que no puede reproducir los grandes contrastes.
Esta es una de las cosas que más defrauda al recoger las
copias.
Una forma de solucionar este problema es entrecerrar un poco los
ojos al mirar la escena. Se perderán los detalles en las
sombras, mientras que las altas luces seguirán brillando.
Si esa escena funciona bien así, seguro que saldrá
bien en tu negativo.
Más difícil es intentar ver la escena
como la película blanco y negro. Hacerse una idea de cómo
se convierten los colores en grises requiere concentración
y mucha práctica. También requiere práctica
el uso de filtros para oscurecer o aclarar determinados colores.
Básicamente, para aclarar un color hay que usar filtros de
colores similares y para oscurecerlo se usan filtros de colores
complementarios. Se pueden ver los efectos en los colores básicos
en la tabla siguiente:

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